COVID-19 / Nuestro propósito

Como en anteriores ocasiones de crisis, los jóvenes empresarios nos unimos más que nunca para crear grupos de apoyo y afrontar la actual situación que estamos viviendo.

Somos conscientes del gran impacto que el coronavirus está teniendo y tendrá sobre el tejido empresarial, por ello, desde AJE Andalucía hemos creado la plataforma “AJENOPARA” de atención al asociado donde abordaremos diferentes aspectos informativos y de asesoramientos clave para minimizar los efectos negativos.

Las asociaciones de jóvenes empresarios de Andalucía, se ponen a la entera disposición del asociado para que nos trasladen aquellas posibles acciones de valor que sus empresas están implementando, al igual que ofertas y/o acciones que puedan ser de interés, con el fin de promocionarlas y que el resto de las empresas puedan nutrirse de ellas.

Igualmente, mantendremos de forma actualizada toda la información sobre las medidas, ayudas adoptadas por el Gobierno central y autonómico, así como orientación en la gestión de dichas ayudas. Ponemos a disposición del asociado, expertos en materia legal, laboral y prevención de riesgos laborales, entre otras, para resolver todas las dudas y consultas que tengan respecto las medidas a llevar a cabo por el coronavirus.

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ATENCIÓN TELEFÓNICA ASOCIADOS / Resolución de consultas y derivación a expertos

AJE Almería

Tlf: 630 05 22 34

AJE Cádiz

Tlf: 615 99 03 96

AJE Córdoba

Tlf: 607 19 47 42

AJE Granada

Tlf: 666 20 29 54

AJE Huelva

Tlf: 610 42 86 36

AJE Jaén

Tlf: 610 82 58 98

AJE Málaga

Tlf: 672 03 48 67

AJE Sevilla

Tlf: 647 80 80 64

WEBINAR / Vídeos informativos relevantes para tu empresa

GUÍA DE SEGURIDAD Y SALUD

AYUDAS I+D+i EMPRESARIAL

WEBINAR: AYUDAS Y SUBVENCIONES

NUEVAS MEDIDAS ÁMBITO LABORAL

PERMISO RETRIBUIDO RECUPERABLE

SUSPENSIÓN PLAZOS TRIBUTARIOS

MEDIDAS EN PROYECTOS I+D+i

OPCIONES FRENTE A TUS EMPLEADOS

APLAZAMIENTOS DEUDAS TRIBUTARIAS

FORMACIÓN BONIFICADA CON ERTE

WEBINAR PLAN DE CHOQUE

MEDIDAS PARA EMPRESAS

ANÁLISIS RD MEDIDAS URGENTES

MEDIDAS PARA AUTÓNOMOS

WEBINAR EN MATERIA LABORAL

¿QUÉ IMPLICA EL ESTADO DE ALARMA?

¿QUÉ COMERCIOS DEBEN CERRAR?

ERTE POR CORONAVIRUS

OFICINA DE FINANCIACIÓN / Financiación para tu empresa

AJE Andalucía junto a SEGOFINANCE presentan la primera Oficina de Financiación que unifica todos los canales para solventar los problemas de financiación de tu empresa.

AJE Andalucía quiere poner su granito de arena para ayudar a las empresas a salir adelante del impacto económico del coronavirus y ha abierto una línea de crédito de 1.500 millones a todas las pymes que lo requieran.

Si estás interesado contacta con la AJE de tu provincia para solicitar asesoramiento.

ESTADO DE ALARMA / Documentación relevante para tu empresa

NORMATIVAS

AYUDAS A EMPRESAS

GUÍAS, INFORMES Y RECOMENDACIONES

EVENTOS ONLINE / Calendario regional

Cumpliendo con las medidas que se han decretado y la responsabilidad que debemos tener ante los acontecimientos, la agenda de eventos de todas las AJEs de Andalucía se trasladan a celebrarse dentro de un entorno online.

Mantenemos el funcionamiento íntegro de las actividades habituales y el desarrollo de nuevas iniciativas, mediante plataformas virtuales.

Accede al calendario de actividades de negocio de las AJEs andaluzas y sigue creando riqueza y empleo. Todas las actividades reflejadas en el calendario, están abiertas a todas las empresas asociadas a alguna AJE andaluza

SERVICIOS / Exclusivos para asociados AJE

01.

 

Servicio de asesoramiento en materia laboral 

 

ASESORES

 

 

 

 

 

 

  • SANPER ASESORES –  Francisco Sánchez – 644 44 68 74

 

 

02.

 

Servicio de asesoramiento en materia jurídica

 

ASESORES

 

 

 

 

 

  • LEGALEGO ABOGADOS – Sergio Oya – 958 09 30 96

03.

 

Servicio de asesoramiento en prevención de riesgos laborales

 

ASESORES

 

04.

 

Servicio de asesoramiento en materia de aseguradoras

 

ASESORES

 

 

05.

 

Servicio de asesoramiento en ayudas e incentivos

 

ASESORES

 

Preguntas frecuentes / Encuentra respuesta a tus dudas

Las empresas pueden adoptar medidas organizativas o preventivas que, de manera temporal, eviten situaciones de contacto social, sin necesidad de paralizar su actividad. No obstante, y para cuando esto no resulta posible, de conformidad con lo recogido en el artículo 21 de la ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), y en lo que atañe al riesgo de contagio por coronavirus, cuando las personas trabajadoras estén o puedan estar expuestas a un riesgo grave e inminente con ocasión de su trabajo, la empresa estará obligada a:
  • Informar lo antes posible acerca de la existencia de dicho riesgo.
  • Adoptar las medidas y dar las instrucciones necesarias para que, en caso de peligro grave, inminente e inevitable, las personas trabajadoras puedan interrumpir su actividad y, si fuera necesario, abandonar de inmediato el lugar de trabajo.
En aplicación de esta norma, las empresas deberán proceder a paralizar la actividad laboral en caso de que exista un riesgo de contagio por coronavirus en el centro de trabajo, ello no obstante la activación de medidas que permitan el desarrollo de la actividad laboral de forma alternativa o bien, de ser necesario, la adopción de medidas de suspensión temporal de la actividad.
En caso de que la prestación de servicios en el centro de trabajo conlleve un riesgo grave e inminente de contagio por coronavirus, y en aplicación de lo previsto en el mencionado artículo 21 LPRL, en su apartado 2, también las personas trabajadoras pueden interrumpir su actividad y abandonar el centro de trabajo. Asimismo, por decisión mayoritaria, la representación unitaria o las delegadas y delegados de prevención, podrán acordar la paralización de la actividad de las personas trabajadoras afectadas por el riesgo de contagio grave e inminente por coronavirus. Las personas trabajadoras y sus representantes no podrán sufrir perjuicio alguno derivado de la adopción de las medidas a que se refieren los apartados anteriores, a menos que hubieran obrado de mala fe o cometido negligencia grave. A los efectos de lo recogido en los puntos 1 y 2 anteriores, es necesario tener en cuenta la definición que el propio artículo 4.4 de la LPRL da de un riesgo “grave e inminente”: ’Todo aspecto que resulte probable que se materialice en un futuro inmediato y pueda ser causa de gravedad para la salud de todos los trabajadores del puesto”. Tratándose de una situación excepcional, en la que se requiere a la empresa una actividad de prevención adicional y diseñada específicamente para hacerle frente, la interpretación que debe darse a la “situación de riesgo grave e inminente” debe ser una interpretación restrictiva. En relación al análisis de la gravedad exigida por el precepto, de existir riesgo de contagio, y en cuanto a las consecuencias dañinas de la exposición al virus, se puede afirmar que, de ser real esta posibilidad, su existencia con carácter general. Sin embargo, y en cuanto a la inmediatez del riesgo, la mera suposición o la alarma social generada no son suficientes para entender cumplidos los requisitos de norma, debiendo realizarse una valoración carente de apreciaciones subjetivas, que tenga exclusivamente en cuenta hechos fehacientes que lleven a entender que la continuación de la actividad laboral supone la elevación del riesgo de contagio para las personas trabajadoras. Téngase presente, asimismo, lo previsto en el artículo 44 LPRL sobre la paralización por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y en los artículos 11 y 26 del Real Decreto 928/1998, este último relativo al cierre o suspensión de actividades.
El deber de protección de la empresa implica que esta debe garantizar la seguridad y la salud de las personas trabajadoras a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo que están bajo su ámbito de dirección, es decir bajo su capacidad de control. No obstante, y sin perjuicio de aquellas actividades en las que exista un riesgo profesional incluible dentro del ámbito de aplicación del Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo, es posible que las empresas puedan verse afectadas por las medidas de salud pública que en cada momento sean aconsejadas o prescritas por el Ministerio de Sanidad en función del nivel de alerta pública (medidas higiénicas, de comportamiento, limpieza, etc). Ello sin perjuicio de que pudiera ser prescrita una situación de aislamiento o susceptibilidad de contagio por las Autoridades Sanitarias en un escenario (centro de trabajo), en el cual no quepa prever una situación de riesgo de exposición debido a la naturaleza de su actividad laboral (por ejemplo, medidas de vigilancia y cuarentena en un centro no hospitalario). En todo caso, las empresas deberán adoptar aquellas medidas preventivas de carácter colectivo o individual que sean indicadas, en su caso, por el servicio prevención de acuerdo con la evaluación de riesgos, esto es, en función del tipo de actividad, distribución y características concretas de la actividad que la empresa realice. Entre las medidas que pueden adoptarse de acuerdo con las indicaciones del servicio de prevención y siempre en atención a las recomendaciones establecidas por las autoridades sanitarias, están las siguientes:
  • Organizar el trabajo de modo que se reduzca el número de personas trabajadoras expuestas, estableciendo reglas para evitar y reducir la frecuencia y el tipo de contacto de persona a persona.
  • Adoptar, en su caso, medidas específicas para las personas trabajadoras especialmente sensibles.
  • Proporcionar información sobre medidas higiénicas, como lavarse las manos con frecuencia, no compartir objetos, ventilación del centro de trabajo, y la limpieza de superficies y objetos.
En este sentido, las empresas deberán poner a disposición de las personas trabajadoras el material higiénico necesario, y adoptar los protocolos de limpieza que fuesen precisos.
En aquellos supuestos en los que no se prevea inicialmente en el contrato de trabajo como una medida temporal que implique la prestación de servicios fuera del centro de trabajo habitual, el teletrabajo podría adoptarse por acuerdo colectivo o individual, con un carácter excepcional, para el desarrollo de tareas imprescindibles que no puedan desarrollarse en el centro físico habitual, una vez se hayan establecido los ajustes o precauciones necesarias de tipo sanitario y preventivo, y conforme a los procedimientos regulados en el Estatuto de los Trabajadores. En todo caso, la decisión de implantar el teletrabajo como medida organizativa requerirá:
  • Que se configure como una medida de carácter temporal y extraordinaria, que habrá de revertirse en el momento en que dejen de concurrir aquellas circunstancias excepcionales.
  • Que se adecúe a la legislación laboral y al convenio colectivo aplicable.
  • Que no suponga una reducción de derechos en materia de seguridad y salud ni una merma de derechos profesionales (salario, jornada -incluido el registro de la misma-, descansos, etc).
  • Que, si se prevé la disponibilidad de medios tecnológicos a utilizar por parte de las personas trabajadoras, esto no suponga coste alguno para estas.